En yoelaboro primero hacemos el adobo, (mezcla de ácidos, especias, hierbas y líquidos varios), dejamos el pescado cortado durante 48 horas para que vaya cogiendo sabor. A continuación, lo escurrimos y lo empanamos con un empanado inventado muy ligero y con vuestra buena técnica a la hora de freír, hemos conseguido formar un crujiente (capa protectora), que al morder hará saborear todo ese jugo (adobo), del pescado.

En tucocinas, descongelar a temperatura ambiente un rato antes de freír.  Freir en cazo- parisiene o freidora a temperatura fuerte para formar la capa protectora que necesita para que guarde todo el jugo del interior. Si se abre el producto añadir menos cantidad la próxima vez. No tocar durante los primeros segundos incluso el minuto. Una vez este, sacamos de la fritura con espumadora y cuidado, lo ponemos en papel absorbente. Dejar unos minutos antes de comer. Recuerda que fuera del calor el producto sigue cocinándose en su interior, por eso, sí te gusta el pescado jugoso, tendrás que ir jugando con el tiempo de fritura. A más tiempo dentro de la fritura, más seco estará el pescado en su interior. No os olvidéis filtrar el aceite de fritura, en este caso, la guardaremos en recipiente donde tengamos aceite para pescado.

NOTA. Probar el producto con nuestra salsa brava.

VALORES NUTRICIONALES

Valores medios por 100gr.Ingesta Ref.
VALOR ENERGÉTICO776 Kj / 186 Kcal11,79%
GRASAS9gr.13,24%
de las cuales saturadas2,2gr.10,85%
HIDRATOS DE CARBONO14gr.5,94%
de los cuales azúcares3,1gr.5,94%
PROTEÍNAS13,7gr.23,44%
SAL1,1gr.20%
Ingesta de referencia de un adulto medio (8400 kj__ 2000 kcal)

  Plato típico de la gastronomía gaditana y malagueña. Su rico sabor le hace uno de los platos autóctonos más apetitosos de la zona. Su origen es del siglo XVI, cuando en el interior de España utilizaban el adobo para mantener comestibles durante más tiempo las carnes y disimular un poco el olor de ellas. En la zona de cadiz y malaga se popularizo esta forma de hacer y conservar el pescado a partir del siglo XVII. En la actualidad se utiliza el adobo para darle sabor a pescados que no tienen mucho sabor. La práctica del adobo, se expandió desde los puertos españoles a Sudamérica y filipinas a partir del siglo XVII. EL SECRETO DE UN BUEN ADOBO es por un lado, que la proporción de líquidos – hierbas -especias sea la adecuada, y que la fritura tenga esa capa protectora para que al morder salga en boca todo el rico sabor de su adobo.